miércoles, 16 de abril de 2008

Los C's judios del Gueto de Varsovia se levantaron contra los nazis hace 75 años






El próximo día 19 de abril se conmemora el 75 aniversario del incio del levantamiento de los ciudadanos judíos encerrados en el Gueto de Varsovia por los nazis que habían invadido Polonia.

El Levantamiento del Gueto de Varsovia fue la sublevación de los judíos del Gueto de Varsovia, cuando las tropas alemanas comenzaron la segunda deportación masiva hacia los campos de concentración y exterminio, durante la Segunda Guerra Mundial. Ocurrió entre el 19 de abril y el 16 de mayo de 1943, siendo finalmente aplastada por las tropas de las SS, bajo el mando de Jürgen Stroop.

En la noche del Pésaj, el 19 de abril de 1943, insurgentes judíos lanzaron bombas molotov y granadas de mano, cuando los soldados alemanes empezaron a avanzar hacia el gueto. Dos tanques franceses, capturados por Alemania, fueron destruidos por los hombres de la OB y la ZZW. Los soldados de las SS empezaron entonces a quemar casa por casa, demoler sótanos y desagües, y a asesinar a todo judío que capturaban.

Cuatro días después, la lucha organizada acabó. Desde entonces los judíos se esconden en los refugios que habían construido, aunque centenares son capturados. Muchos se suicidan, y algunas mujeres detonan granadas que tenían escondidas bajo su ropa cuando son arrestadas.
Conociendo que el final del levantamiento se acercaba, la población civil se aglomeró en las puertas del gueto, más que todo por curiosidad, porque el anti-semitismo y el miedo a los nazis habían ahogado cualquier simpatía hacia la causa judía. El gueto continúa siendo arrasado diariamente, el general Jürgen Stroop relata en su diario como "familias enteras se arrojan por las ventanas de los edificios incendiados". El 6 de mayo apunta que ha capturado a mil quinientos judíos y han asesinado a 365 combatientes, a los que Stroop califica como bandidos.

Debido a las tácticas de guerrilla de las que hacen uso los judíos, los alemanes dejan de atacar por la noche. Los insurgentes judíos y polacos aprovechan para intentar romper el cerco alrededor del gueto, pero fracasan. Para el 8 de mayo se totalizan 20 días de combates continuos, en este punto los edificios del gueto son unas ruinas humeantes, y en sus sótanos se encuentran escondidos los supervivientes, que comparten el refugio con los cadáveres de los caídos, que a su vez son devorados por las ratas. Ese mismo día los alemanes capturan el cuartel general del ZOB, siendo ejecutados inmediatamente todos los que se encontraban allí. Mordechai Anielewicz y su novia se suicidan antes de la llegada de los alemanes, también lo hacen la mayoría de los líderes.
Otro dirigente, Marek Edelman, logra escapar gracias a un camión de la Armia Krajowa, que espera camuflado en una alcantarilla a las afueras del gueto. Los alemanes deciden que ya es hora de acabar con la lucha y empiezan a quemar el gueto, los sobrevivientes se esconden en las alcantarillas, padeciendo un hambre y sed atroces. Sin municiones, no pueden suicidarse, por lo que piden a sus compañeros que los maten. Para evitar que el incendio pase los límites del gueto, los bomberos de Varsovia son desplegados afuera.

Para el 16 de mayo, Stroop declara que la batalla ha terminado y la sinagoga de la calle Tlomacka es demolida como símbolo del fin de la existencia judía en Varsovia. Los colaboracionistas polacos inician la persecución de los supervivientes del gueto, y le ponen un nombre a la misma: la caza del judío. Sin embargo, muchos logran escapar, viviendo escondidos hasta el alzamiento de 1944, donde las fuerzas alemanas también triunfaron.

1 comentario:

Anónimo dijo...

¡Oh, sí, me siento judío, después de leer ésto!

Por solidaridad, por humanidad.

Pero, además, soy judío. Quiero decir, por mi apellido, por mi fenotipo (¿se dice así?).

Quizá no yo (el fenotipo), pero hay que ver a mi padre (orejas de soplillo, nariz aguileña), a mi hermano pequeño (pequeño pero que tiene ya 50 tacos), a mi hijo (con 31 años, y que, claro, se parece a su tío).

Bueno, y soy judío por mi madre (Cruz): de 1920, es decir, tiene 88años. Católica, apostólica y romana, de misa diaria a las 8 en el pueblo, en la iglesia de las monjas, de bisabuela conversa (nacida en Madriguera, Segovia, cerca de Grado del Pico, a la sombra de Pico del Grado). Y su hermana Reme, la que cuida la ermita del pueblo, la santera, donde se hacen las bodas, la ermita del Cristo de mi pueblo.

Creo que soy judío por los cuatro costados. Y todos mis antepasados son cristianos, católicos, comerciantes, empresarios. ¡Qué cruz (mi madre)!

Así es que me siento doblemente solidario con los sufrimientos de los judíos en el holocausto. Me jode por dos veces, como ciudadano y como judío.

Y en el fondo, me siento orgulloso (la verdad es que no sé de qué), y doy gracias Dios, de no haberme tocado vivir en esa época: en Polonia, Alemania, Rusia... y de haberme afiliado a Ciudadanos.

Vale, soy descendiente de judíos. ¿y qué pasa? Es lo mismo como si no lo fuera.

Pero me apellido como me apellido. Y cuando leo algo y leo que alguien se muere o lo matan, en esa época, en el holocausto, y es judío, es como si me mataran a alguien de mi familia y me jode dos veces, porque lo matan y porque matan a alguien de los míos.

Saludos desde la judería soriana.
Jesús de Lózar de Grado
(y los dos apellidos son judíos, o, al menos, así lo he podido deducir, al cabo de muchísimo tiempo, decenas de años, casi al final de su vida, de mis padres).